El nombre de la confianza: la abuela que se hizo escaladora

Se estaba acercando su cumpleaños y con él llegaría a los 65 años. Se dio cuenta de que era una fecha definitiva. Su mejor amiga al cumplir los 65 decidió que era momento de resolver los asuntos pendientes, ponerse en paz con el mundo y esperar la muerte plácidamente. Ella decidió que era un buen momento para hacerse montañera.  Entre los 65 y los 91, subió otros 97 picos. A los 91 escaló el Monte Fuji. 

Su nombre era Hulda Crooks. Todo el mundo la conocía cariñosamente como la “Abuela Whitney” porque escaló 23 veces a lo largo de su vida el Monte Whitney en Alabama (4.421 metros de altura). En 1987 cuando tenía 91 años, se convirtió en la mujer que había ascendido al Monte Fuji más vieja del mundo. Un pico del Whitney fue bautizado con su nombre en su honor.

Las cosas tienen el significado que nosotros le damos. Cambia el significado de algo y cambiará las decisiones que tomes.  Las circunstancias no determinan la vida de las personas, lo que realmente determina nuestras vidas, es lo que pensamos sobre esas circunstancias.

Si esta mujer al cumplir los 65 años de edad hubiese pensado que era una anciana, que su papel en la vida ya había terminado, que su cuerpo estaba decrépito y que era incapaz de dar subir una simple colina, probablemente no hubiese pasado nunca a la historia, (al menos no por sus hazañas deportivas).

¿Qué historia te estás contando tú?.

Si hay algo que no funciona en tu vida, te pregunto ¿qué te estás diciendo a ti mism@ respecto a ese tema?. Ésto son tus creencias sobre eso: soy capaz/no puedo, me quiere/no l@ merezco, es difícil/es fácil… 

El primer paso para cambiar algo es ser consciente de ello.

Las creencias son como las mesas. Para que se sostenga el tablero es necesario ponerle patas. Si crees que eres inteligente, ¿cómo sabes que eres inteligente?. Buscas experiencias de éxito. 

¿Cómo cambiar una creencia que te está perjudicando?

Si lo que estás creyendo ahora sobre algún aspecto está frenándote, te está limitando, asfixiando, haciendo que te sientas pequeñito,

  1. Identifica cuál es tu creencia. Escribe una frase con tu creencia. Hulda Crooks pudo pensar inicialmente por ejemplo cambiarque era demasiado mayor para hacer una actividad tan dura y peligrosa como el montañismo.
  2. Busca la creencia contraria. Puede ser que ahora mismo te cueste, de todas formas, hazlo. La creencia contraria sería “me siento bien y tengo la edad ideal para hacer lo que desee”
  3.  Ponle las patas a esta nueva creencia. Por ejemplo Hulda podría haber pensado que su médico la había felicitado por su estupendo estado de salud, podría recordar aquella excursión que subieron un pico y ella llegó la primera en coronar, podía pensar en lo feliz y orgullosa que se sentirían sus nietos por ella, y en el ejemplo de su madre que tal vez había vivido muchos años (todo esto son supuestos, claro está).

Si crees que no tienes tiempo que perder en hacer este sencillo ejercicio, piensa cuánto puedes perder en tu vida, qué coste personal en cuanto a tus capacidades, coste financiero de pérdida económica, coste de oportunidades profesionales, y coste para tu familia y las personas que quieres. ¿Cómo será tu vida si no haces este simple ejercicio?

Si después de hacer este ejercicio, te comprometes realmente a cambiar tu vida, y te gustaría que te acompañase, puedes contactar conmigo rellenando este formulario. Por cierto, Hulda Crooks vivió 101 años. Feliz vida llenos de sueños hechos realidad.

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Categorías: BLOG, PERSONAJES
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