Como una mosca atrapada en una ventana o cómo cambiar estrategias en 6 pasos para conseguir lo que quieres

¿Has visto alguna vez una vez una mosca atrapada que quiere salir por la ventana cerrada?. Se estrella una y otra vez contra el cristal sin buscar otra vía de escape.

A veces, a nosotros nos ocurre lo mismo, nos estrellamos una y otra vez haciendo lo mismo, sin buscar otra salida hasta caer agotados. ¿Te ha pasado esto alguna vez?. ¿Qué podemos hacer para salir de este bucle repititivo?.

Decía Albert Einstein “Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados”. Cuando piensas en la mosca chocando una y otra vez contra la ventana esperando que algo cambie, no sé, que el cristal por arte de magia se diluya y desaparezca o algo así, te resulta estúpido, ¿verdad?.  Yo me he dado cuenta de que cuando quiero cambiar que no me es útil o no quiero en mi vida o conseguir algo nuevo, me doy de bruces unas cuantas veces antes de cambiar. Para que eso no me ocurra, he encontrado una fórmula que me va genial.

Conseguir objetivos en 6 pasos

1. Enfocar. ¿Qué es lo que quiero conseguir?

2. Identificar. ¿Qué me está impidiendo ahora llegar a donde quiero llegar o conseguir lo que deseo?. Identifica si es una persona, una situación. Te digo una cosa, en la mayoría de las ocasiones se trata de lo que pensamos respecto a esa persona o esa situación que la persona o la situación en si misma. Es más fácil echarle la culpa a los demás, es más cómodo. Lo que ocurre es que en ese caso, le estoy dando a esa persona el poder para manejar mi vida. Estaré a merced de las circunstancias. Ya perderé el poder de manejar mi propio destino. Qué triste ¿verdad?.

3. Valorar si me merece la pena ¿Qué coste está teniendo en mi vida el no conseguir esto que quiero?, ¿Qué precio estoy pagando a nivel de autoestima, de confianza, de pisotear mis valores?, ¿Qué precio está teniendo para las personas que quiero?, ¿y a nivel económico?, ¿y a nivel profesional?, ¿para mi salud?. Habrá algunas de estas áreas para las que no tenga ningún coste, pero para otras…

Por otro lado valoro también qué ganaré si lo consigo ¿en qué va a mejorar mi vida si lo consigo?, ¿Cómo me sentiré conmigo misma?, ¿cómo se sentirán los demás?, ¿qué otras cosas puedo hacer si lo consigo?.

No te creas que éste es un proceso rápido. Me tomo mi tiempo para imaginar con todo lujo de detalles una y otra situación. Ya no quiero más engaños, no quiero sorprenderme un día viendo cómo me ha llegado una colleja cósmica por no haberme decidido por mí misma.

Esto me ayuda a ser consecuente con mi decisión de seguir adelante o no. Ahora, si decido realizar el cambio, lo haré de forma consciente y con compromiso, cambiando aquello que necesito, sabiendo qué precio tendrá el no hacerlo y cuánto ganaré si lo hago. La decisión es mía. En función de lo que decida tendré un resultado u otro.

Y claro, es muy importante para que la mosca deje de pegársela una y otra con el cristal hasta agotarse, darse media vuelta y mirar a su alrededor en busca de otra salida.

4. Analizar ¿qué es lo que tengo que cambiar?. Habitualmente cojo boli y papel y escribo en una lista qué es lo que no está funcionando y en la columna de al lado opciones que me puedan ayudar a cambiar eso que no está funcionando.  Intento que sea mi subconsciente (que tiene mucha más información que mi mente consciente) el que me de las soluciones. Por eso escribo todo lo que se me ocurre lo más rápido que puedo, sin pensar. Es la forma de dejar de pegarme cabezasos contra la ventana cerrada una y otra vez. Me paro, miro a mi alrededor y busco otras formas que salir.

Una vez que tengo un buen listado con el que me siento satisfecha y no se me ocurren más, entonces analizo qué o cuáles son las mejores opciones y establezco mi plan de acción, lo que haré.

cambiar_estrategia5. Disfrutar. Tengo la convicción de que la vida merece la pena si puedo disfrutarla, así que cada vez que hago algo intento disfrutarlo. Para disfrutar este proceso de cambio. 

  1. Imagino cómo pongo en marcha mi plan de acción y los resultados fantásticos que conseguiré. Me siento tranquilamente, cierro los ojos y me pongo a ver mi película favorita: Eva consiguiendo su propósito. Me es mucho más fácil llevarlo a cabo si antes lo he imaginado. Es un entrenamiento mental que los deportistas de élite llevan a cabo para conseguir los resultados que desean.
  2. Me pongo una recompensa. Si he hecho un esfuerzo ¿no crees que me merezco una recompensa?. No sólo la satisfacción de conseguirlo, algo más. Eso me anima a hacer otro esfuerzo la próxima vez. ¿Cómo crees que se sentirá la mosca al salir?. Yo volaría loca de contenta. 

6. Puesta en marcha. ¿Crees que después de pasar mi película favorita de éxito una y otra vez puedo esperar mucho hasta ponerlo en marcha?. Estoy deseando. Si he de esperar al día siguiente, me vuelvo a pasar la peli otro par de veces antes de ese momento. Cuanto más la fijo más real me parece. Cuanto más real me parece, más segura me siento de mi éxito. 

Pues ya sólo queda volar feliz. Lo mejor es que este éxito me traerá otros muchos éxitos porque ya tengo la estrategia que me funciona y además sé que si he conseguido esto, puedo conseguir más. Ahora CREO EN MI

 

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