BAÑOS DE BOSQUE

Los seres humanos, hemos vivido millones de años en contacto continuo con la naturaleza. Rodeados de plantas, animales, olores, sensaciones que nos ponían de alerta de verdaderos peligros o que nos hacían disfrutar de un baño, del sonido de la lluvia, del silencio, de la brisa del mar, del olor de la tierra mojada. Son como baños de bosque.

Por eso, el alejamiento del mundo natural, de la Naturaleza, está teniendo un impacto importantísimo tanto en nuestra salud física, como en la mental. Es lo que ha venido a denominarse «déficit de naturaleza» y es algo que experimentamos especialmente cuando estábamos confinados y que «padecemos» cuando trabajamos en espacios anti-naturales durante horas, días y años.

Diferentes ensayos evidencian que el contacto con la naturaleza, incrementa la atención, la concentración y la creatividad. Se potencian la capacidad para integrar aprendizajes, las habilidades para realizar tareas y la productividad. Todos ellos aspectos fundamentales para nuestro trabajo. La cuestión es ¿cómo conseguimos estos beneficios en las ciudades?

Beneficios del Contacto con la Naturaleza

Los efectos reconocidos del contacto con la naturaleza, y más aún con los baños de bosque, son:

  • La frecuencia cardiaca y la tensión arterial se reducen.
  • El sistema nervioso se relaja.
  • Las hormonas del estrés disminuyen.
  • Los niveles de glucosa en sangre descienden.
  • El número de células defensivas aumenta y los marcadores de inflamación disminuyen.
  • Si sufríamos estrés, ansiedad, insomnio, ira o depresión, nos sentimos mejor, más positivos y vitales.
  • Nuestro cerebro requiere de menos oxígeno para funcionar.

Se estima que la probabilidad de sufrir trastornos del estado de ánimo es un 39% mayor para las personas que viven en ciudades que para aquellas que lo hacen en la naturaleza. Según Richard Louv, escritor y asesor en educación ambiental de la Casa Blanca, mientras no desarrollemos un estilo de vida más armónico con la naturaleza, los baños de bosque son prácticamente una necesidad para los urbanitas.

Los baños de Bosque o Shinrin-Yoku

Shinrin-Yoku o Baños de Bosque es una práctica que se originó en Japón en 1982 como parte de un programa nacional de salud diseñado para reducir los niveles de estrés de la población. Estos baños de naturaleza dan la oportunidad de sumergir nuestros sentidos en ella, para relajarnos y disfrutar de sus beneficios positivos de salud y bienestar. También se puede adaptar a la ciudad, realizándose en algunos parques y jardines.

A medida que fortalecemos nuestra conexión con el mundo natural, nuestro sentido de la belleza, el asombro y la curiosidad se restauran, y nuestros cerebros y sistemas nerviosos se calman. Como hemos visto, los niveles de estrés se reducen y se impulsa el sistema inmunitario. Además encontramos soluciones creativas a temas pendientes que no sabíamos como resolver, ya que la corteza prefrontal del cerebro se llena de serotonina y dopamina, lo que nos permite racionalizar, generar nuevas ideas, tener una visión de futuro.

Aplicación práctica: baños de bosque en Parques y Jardines con empresas

Recientemente he experimentado estos beneficios con algunos equipos con los que trabajamos los baños de bosque. Solemos hacerlo en jardines o espacios naturales cercanos a su lugar de trabajo, para poder acceder a estos beneficios siempre lo que deseen.

Tras un par de sesiones de iniciación, ya están listos para aprovechar el almuerzo, la primera hora de la mañana, un descanso o la salida por la tarde, para recobrar el bienestar que les genera estos contactos con la naturaleza. Algunos de ellos, también están incorporando la práctica de tener reuniones de trabajo mientras pasean por estos espacios. Cuentan maravillas.

Es interesante tomar los primeros baños de bosque de la mano de un guía y luego, podemos hacerlo solos, ya que incorporamos experiencias bioinspiración junto con otras de respiración consciente y de mindfulness, que nos ayudan a disminuir los niveles de ansiedad, ira, depresión o hiperactividad. Los participantes, reconocen además una mejora de la autoestima, la empatía, la bondad y la compasión, elementos fundamentales en las relaciones sociales y que promueven la colaboración y trabajar mejor. Los beneficios son patentes desde la primera sesión.

En resumen

  • El contacto con la naturaleza mejora nuestra salud física y psicoemocional, nos hace más eficientes y mejora nuestras relaciones interpersonales e intrapersonales (por ejemplo a través de la autoconciencia y autoestima).
  • En las ciudades, podemos beneficiarnos de los baños de bosque adaptándolos al entorno natural del que disponemos, parques y jardines.
  • Lo ideal es introducirnos en esta práctica a través de un profesional, para pasar luego a ser autónomos y obtener así sus beneficios cuando lo deseemos.
  • Estos baños de naturaleza se potencian, a través de sesiones de bioinspiración, mindfulness y de respiración consciente.

Espero que te haya sido útil. Y como siempre, te invito a que compartas también tus opiniones y experiencias con el resto de la comunidad y que si crees que puede servir a otros, se lo hagas llegar.

Nos vemos pronto y recuerda dejarte sorprender por la naturaleza y llenarte de sus beneficios. ¿Tienes ya un plan? ¿A qué esperas?

Eva Luque
Consultora en Bienestar y Trainer en Felicidad
+34 605 150 409
hola@evaluque.com
#disfrutoloquehago
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