Medir la felicidad

Lo que no se mide no se puede controlar ni mejorar.
Como dice W. Edward Deming: “Sin datos sólo eres otra persona más con una opinión.” Medir la rentabilidad, la rotación de equipos, las visitas a la web o la facturación es fácil pero, ¿cómo se mide algo tan intangible y subjetivo como la felicidad? ¿es posible medir la felicidad de las personas que trabajan en tu empresa?

¿Qué es la felicidad en el trabajo?

Para poder medir la felicidad, necesitamos saber qué nos produce felicidad. Estos aspectos, serán clave para generar indicadores como punto de partida con los que medir.

Martin Seligman, padre de la psicología positiva, prefiere utilizar el término florecimiento humano en lugar de el de felicidad. Este florecimiento humano en las personas, es entendido como el bienestar sistémico en las diferentes dimensiones de la vida o en aquellas importantes para cada persona. Hay cinco elementos a tener en cuenta en lo que ha llamado el modelo PERMA: emociones positivas, relaciones positivas, logro, compromiso y significado que ya vimos en un artículo anterior.

Partiendo de las mediciones más sencillas

Pregunta cómo se siente

La forma más sencilla y directa para conocer el grado de felicidad que tienen las personas es preguntarles. Por ejemplo, la empresa Cyberclick realiza cada día al finalizar la jornada de trabajo una sencilla encuesta de tres preguntas: ¿En qué estado de ánimo has llegado hoy?, ¿En qué estado de ánimo te vas hoy?, Del 1 al 10, ¿cuánto te gusta lo que has hecho hoy?.

¿Para qué preguntamos cómo te sientes, cómo eres de feliz?. Estas preguntas nos debe llevar a querer conocer más y poner medidas. Ésta sería una buena excusa, para comenzar a indagar qué es lo que hace que por ejemplo haya descendido el grado de felicidad en la última semana ¿es acaso alguna noticia?, ¿una carga de trabajo agobiante?, ¿la marcha de alguna persona del equipo?, ¿malos resultados?…

La importancia de la comunicación

La falta de una buena comunicación es una de las principales causas de infelicidad en las empresas. La falta de comunicación o una comunicación deficiente y unidireccional da lugar a malos entendidos, rumores, desmotivación, miedos, etc. Una buena comunicación genera tranquilidad, confianza, ideas claras, sentido de dirección, orgullo de pertenencia, empatía …

¿Una solución sencilla para tomar el pulso a las opiniones?. Happyforce, es una aplicación que crea una red social interna en la empresa y en la que tanto los empleados como los directivos pueden opinar de forma anónima. No hace mucho, implementaron una mejora, Score. Score permite al administrador de la plataforma, activar los indicadores que resulten más interesantes y relevantes para poder obtener datos que permitan tomar decisiones ágiles orientadas a tu equipo y a la vez alinearlos con tus objetivos marcados. KPIs orientados a: Bienestar, Cultura, Compromiso, Igualdad y eNPs (Employee Net promoter score o en cuánto recomendarías tu compañía).

Este tipo de encuestas aporta información fundamental a las empresas. Sin saber qué es lo que hace feliz o infeliz a nuestros equipos no podremos buscar cómo mejorar.

De esa forma la aplicación mide el grado de felicidad de los empleados y aporta una información fundamental a los departamentos de Personas que podrá realizar acciones para corregir aquellas áreas que necesiten mejoras de forma continua. Porque hacer una encuesta de satisfacción anual o semestralmente solo nos da una foto fija del momento.

Trabajar por objetivos

Si hay algo que a los trabajadores nos hace felices es la posibilidad de compatibilidad nuestra vida profesional con la vida personal y esto se consigue a través de la flexibilidad en horarios de trabajo. Por ese motivo, ya existen muchas empresas como laboratorios Quinton que no imponen un horario de trabajo a sus empleados, sino que establecen el trabajo por objetivos. Ellos también preguntan cada día a sus colaboradores su grado de satisfacción – bienestar – felicidad con su trabajo y eso les ha llevado a desarrollar más de 80 medidas que realmente son valoradas por su equipo.

Trabajar por objetivos permite que cada trabajador se organiza libremente su trabajo sabiendo que debe cumplir un objetivo en una determinada fecha. Además el cumplimiento de objetivos nos ofrece un importante KPI medible.

Modelos más complejos para medir la felicidad

Afortunadamente existen cada día más herramientas para medir el nivel de bienestar / felicidad en las organizaciones. Lo más importante de sacar planes de acción para mejorar. Un modelo completo incluiría:

  • Medir el nivel de bienestar y potencial de crecimiento de la organización, mediante cuestionarios que tengan en cuenta por ejemplo: emociones positivas, compromiso, buenas relaciones entre los integrantes, propósito, logros, motivación personal, creatividad, disposición a recomendar a la empresa (Employee Net Promoter Score) y nivel de estrés sano. ¿Te suena esto al modelo PERMA que hemos visto antes?.
  • Cruzarlos con KPIs que ya utilizan para el negocio como
  • ventas, productividad, absentismo, bajas laborales, rotación, costes de reclutamiento, tiempo para llenar vacantes, clima laboral, productos defectuosos, problemas de seguridad, innovación, etc.
  • Y, como hemos visto, comunicación y feedback continuo sobre su estado de satisfacción / felicidad e información sobre qué hace que se sientan así.

Afortunadamente las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de generar el entorno adecuado para que las personas puedan desarrollar su trabajo y desarrollarse personal y profesionalmente. Para ello, están contratando a personas y empresas expertas en generar programas de felicidad efectivos, y crean incluso departamentos y puestos específicos para este fin, los Chief Happiness Officers.

Conclusión

Medir la felicidad sin hacer algo al respecto es como quien le duele una muela y se la mira en el espejo. No medirla es perder una oportunidad para mantener la pieza sana.

Lo importante de medir la felicidad en cualquier caso, es conocer la situación, diseñar un plan estratégico de iniciativas y medir los resultados, comprobando la evolución que tienen las medidas y el impacto en los resultados de la empresa.

Preguntar, tomar medidas y volver a preguntar continuamente para conocer si realmente son las adecuadas. Como los GPS, poner una dirección y recalcular si nos envía por el camino equivocado.

¿Te gustaría seguir profundizando sobre este tema?. Después del verano me comprometo a publicar una bibliografía con los libros que más me han aportado al respecto. Eso sí, siempre puedes continuar visitando mi blog y dejando tus comentarios y preguntas. Será un placer responderlos.

Feliz verano y espero que seas muy feliz en tus vacaciones y también a su regreso 🙂

Eva Luque
Coach de Marca Personal y Trainer en Felicidad en el trabajo
#disfrutoloquehago #yomarcomimarca #felicidadytrabajo
www.evaluque.com

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comments (2)

Natalia
11 julio, 2019 Reply

Estupendo artículo! Efectivamente la felicidad organizacional debe ser planteada como un objetivo estratégico y por ello ha de medirse para saber, cómo bien dices, recalcular en caso necesario.

    Eva Luque
    29 julio, 2019 Reply

    Natalia muchas gracias por resaltar la importancia de que la felicidad sea un objetivo estratégico y por eso mismo sea importante medirlo. Si los países han dejado de aferrarse a medir su desarrollo en función sólo del PIB y comienzan a hacerlo en función de FIB (felicidad interior bruta) ¿a qué esperan las empresas?. Un abrazo y mil gracias por seguir el blog

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