Procrastinación y se acabó

Procrastinación, el arte de dejar para más tarde lo que podrías estar haciendo ya, que para eso te has comprometido que lo harías. El “ahora mejor llamo a mi primo segundo que hace mucho que no hablamos y no sé cómo estará su hamster” y dejar de hacer algo que realmente te va a dar más que saber sobre el estado de salud del hermoso y tierno hamster que sigue dando vueltas a la rueda. ¿Y por qué hacemos esto? y aún mejor, ¿ cómo podemos dejar de procrastinar? Sigue leyendo para saber más.

Razones para procrastinar

Yo he detectado tres grandes razones por las que suelo procrastinar.

  1. Por vaguería.

Para que nos vamos a engañar. Siempre hay actividades más divertidas o livianas que aquellas que nos suponen un mayor esfuerzo aunque sea bueno para nosotros. Vamos, que estoy abierta a irme a tomarme una cañita con un amigo antes que escribir un post o llamar a clientes.

  1. Por miedo.

Claro que da miedo hacer algo nuevo, algo diferente, algo que nos saca de nuestra zona de confort. No sabemos qué puede pasar, estamos en la incertidumbre, y la incertidumbre siempre causa miedo, ¿para qué engañarnos?. Mi reflexión es nunca sabrás qué habría ocurrido si te hubieses atrevido, pero el miedo en ese punto se hace más grande que nuestras ganas.

Como suelo decir, nos arrepentimos más de lo que no hicimos que de lo que hicimos aunque no nos saliese bien porque al fin y al cabo, tuvimos el valor de soñar e ir a por ello. ¿Quién dijo miedo pues?.  ¡A por ello!.

  1. Por perfeccionismo.

Queremos hacer las cosas bien, mejor que bien, muy bien. Queremos que se nos vea como profesionales pero ¡ay amigo! ¿Has visto algún chaval que cuando salte en pértiga por primera vez lo haga sobre el 6,03 de Thiago Braz da Silva. La práctica hace al monje. Pero es más fácil refujiarse en “aún no estoy preparado”, aunque tengas más carreras que Indurain.

La cosa es que por una u otra causa, razón o justificación, al final no haces lo que sabes que si lo haces, te hará sentir realmente orgullos@ y satisfech@ (tú sabes bien de qué te hablo). Vas dejando de darte oportunidades diciéndote a ti mism@ “si no estoy tan mal” “si voy tirando” “si total no es tan importante… pero dentro de ti sabes que sí lo es, lo es, y mucho. Tal vez sea el momento de dejar de procrastinar y aprender a darte oportunidades, a conseguir lo que te mereces, a cambiar lo que ya no te vale.

 

2 método infalibles para hacer frente a la procrastinación.

Dicen que la diferencia entre un sueño y un objetivo es que el segundo tiene una fecha.

Los sueños son eso que nos gustaría, que querríamos, que tenemos en mente pero que lo vemos como una ilusión tan grande, que ahí se queda, en el bonito sueño. Los objetivos son aquello que nos proponemos y nos comprometemos. Algo que se cumple porque tiene una fecha para que se cumpla (si no, no está bien definido como objetivo).

En estos años de analizar la forma en que trabaja mi mente y los juegos que sigue para procrastinar y además justificar la procrastinación, me he dado cuenta que cuando hago estas dos cosas no hay vuelta atrás.

  1. Pongo una fecha
  2. Lo hago público. El escarnio público duele, amigos. Duele mucho. Que tú te comprometas y no cumplas te genera un malestar que vas acallando con justificaciones personales internas que te das a ti misma y que consuelan un montón pero, ojo si le dices a los demás que vas a hacer algo en una fecha y no lo haces, ay amigo eso, eso escuece. El secreto es decírselo a cuanta más gente mejor. A ver si eres tan valiente como para que te pongan las orejas coloradas.

Mi compromiso público

Y como el movimiento se demuestra andando. Ahí voy yo. Hace tiempo que quiero grabar vídeos por dos razones principales:

  1. Porque una imagen vale más que mil palabras y hay muchas personas que prefieren ver un vídeo que leer un post. ¿Para qué nos vamos a engañar?. A cuantas más personas llegue, mejor. Mi misión y mi trabajo consisten en ayudar al mayor número de personas a ser felices con lo que hacen y encontrar las oportunidades de cambiar de trabajo y el que tienen no es lo que buscan.
  2. Porque me facilita el trabajo con mis clientes para aclarar conceptos y trabajar su marca personal.

Así que hago público que hoy, he tomado la firme determinación y compromiso que el próximo día 31  de agosto ya estará mi primer vídeo cara a cara colgado en mi canal de youtube. Se acabó el perfeccionismo, los miedos y la vaguería. Fuera excusas y procrastinación. A predicar con el ejemplo toca.

Ya que he tenido la valentía de compartir contigo en qué he andado procrastinando, te invito a que tú hagas lo mismo ¿en qué procrastinas y a qué te comprometes públicamente?. A ver si eres valiente.

Mi marca es valentía ¿y la tuya?. Feliz cambio

Eva Luque
Coach de Marca Personal para Cambios Profesionales
#yomarcomimarca
www.evaluque.com

 

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