Las vacaciones no son un lujo, son necesidad

Mis queridos y admirados Paloma Fuentes y Miguel Angel Pascual, realizaron en 2017 un maravilloso viaje por el mundo preguntando a más de 2.000 personas sobre la felicidad. Es curioso que ante la pregunta sobre qué te ofrece la posibilidad de incrementar tu felicidad, la respuesta más habitual fuese “tiempo”. La inmensa mayoría reclamaban la posibilidad de disponer de más tiempo. Y es curioso porque el tiempo es el que es, 24 horas diariamente para todos los seres humanos.

Probablemente lo que estamos pidiendo no es más cronos (más tiempo cronológico) sino más kairos (momento indeterminado donde las cosas especiales suceden). Necesitamos más tiempo de calidad para vivir, para poder pararnos a pensar qué es la vida realmente y disfrutar de ella, para poder resetear nuestro ordenador y encender con más recursos.

Nuestro cerebro bio-ordenador

Nuestro cerebro es el centro de mando de nuestro cuerpo, el que coordina el funcionamiento de todo. Procesa una ingente cantidad de información continuamente para mantenernos a salvo y garantizar el mejor funcionamiento de cada célula de nuestro organismo de forma coordinada y eficiente. Un trabajo incesante y agotador.

¿Crees que tu ordenador podría estar encendido continuamente con 20 aplicaciones corriendo y 200 pestañas del navegador paginando durante años y años sin ser apagado?, ¿qué ocurriría?. ¿Se te ha colgado alguna vez el ordenador por dejarlo sin apagar varios días?.

El sueño es la forma en que nuestro maravilloso bio-ordenador llamado cerebro, se suspende. Es decir, la pantalla está apagada aunque las aplicaciones están corriendo en segundo plano. Es el momento que nuestro cuerpo utiliza para la homeostasis, para reponerse. Cuando pulsas el botón de encendido, rápidamente puedes ver todas las aplicaciones que tenías abiertas. Cuando abres los ojos, tu cuerpo está preparado de energía y con todos los niveles preparados para funcionar correctamente.

Sin embargo, el estilo de vida que llevamos, va contra nuestra naturaleza. Nos acostamos tarde, trabajamos con ritmos frenéticos y largas jornadas con un nivel alto de exigencia. Al terminar el trabajo seguimos con una agenda frenética de actividades. Nos alimentamos de forma poco sana, nos movemos en coche, hacemos poco ejercicio físico, estamos utilizando aparatos electrónicos prácticamente hasta antes de poner la oreja sobre la almohada… Todo esto hace que nuestro cuerpo y nuestra mente estén estresados. Y el sueño comienza a no ser suficiente. Por eso, las vacaciones, ese momento en que cambiamos de aire, de hábitos, de lugares, de horarios, de forma de relacionarnos con las personas, se hace ya necesario, sino imprescindible.

 

Evidencias científicas, las vacaciones salvan vidas.

Karen Mathews y su equipo de la Universidad de Pittsburgh,  realizaron un seguimiento durante nueve años a aproximadamente a 12.000 hombres con un alto riesgo de padecer enfermedad coronaria, entre los 35 y 57 años de edad. Descubrieron que los participantes que no se tomaban vacaciones anuales eran 32% más propensos a morir de un ataque al corazón.

En otro estudio de la Universidad Estatal de Nueva York llegaron a la conclusión de que los hombres que se toman vacaciones cada año reducen su probabilidad de morir por cualquier causa en un 20%, y su riesgo de muerte por enfermedad cardíaca hasta en un 30%.

Las personas que se toman vacaciones, tiene un 20% menos de riesgo de morir por cualquier causa y un 30% por enfermedad cardiaca Clic para tuitear

Las mujeres que se toman vacaciones menos de una vez cada dos años tienen mayor probabilidad de sufrir una depresión según un estudio de 2005 la  Clínica Marshfield en Wisconsin.

 

El tiempo y la felicidad

La vida no se mide por las veces que respiras, sino por las que te quedas sin aliento

Cuantas más veces ocurra esto de quedarte sin aliento (kairos), más sentido tiene nuestra vida. Esos momentos pueden ser un abrazo, una caricia, una conversación, unas risas con unas cervezas en la playa, una boca abierta mientras admiras ese edificio que es parte de la historia, un campo lleno de amapolas, un atardecer, un dejarte flotar en mitad del océano y sentirte mecida por las olas, un acariciar la arena notando como te masajea los dedos, una meditación al amanecer, una inhalación de oxígeno en la cima de un monte… y también un café con los compañeros de trabajo, un gracias de un compañero, un “magnífico” de tu jefe, una sonrisa de tu cliente… Para disfrutar de éstas últimas, necesitamos poder disfrutar de las primeras, cerrando pestañas y desconectando del estrés diario para conectarnos a la vida.

La vida no se mide por las veces que respiras, sino por las que te quedas sin aliento Clic para tuitear.

Te deseo unas felices vacaciones llenas de kairos,

Eva Luque
Coach de Marca Personal y Trainer en Felicidad
#disfrutoloquehago #yomarcomimarca
www.evaluque.com

 

Compártelo!
Compartir:

comments (3)

Andres Abad Sanchez
22 julio, 2018 Reply

Buen articulo Eva sobre cómo la desconexión hoy día no es un lujo sino una necesidad. Las naciones son para conectar más con nosotros y no llenarlas de una lista interminable de cosas por hacer.
Que disfrutes de unas buenas y conscientes vacaciones Eva.

Deja un comentario