El arte de simplificar la vida

Las vacaciones siempre son momentos en los que me doy cuenta de cosas sencillas y al mismo tiempo reveladoras. Este año me he dado cuenta que la vida es como el armario, con el paso del tiempo lo vas llenando, llenando… hasta el punto de que no sabes bien qué tienes y acabas poniéndote siempre lo mismo. Cada vez más apretado, no encuentras nada, te lleva mucho tiempo encontrar lo que buscas y la ropa se te arruga mucho más.  He decidido comenzar a aplicar el arte de simplificar para vivir más plena y felizmente.

Simplificar en cuatro puntos, para ser más felices

1. Poner a la vista lo que sí quiero

¡Qué importante y reconfortante es pararse a pensar en momentos como éste, de vuelta al trabajo después de las vacaciones, descansado y desconectado, qué es lo que de verdad quieres!

Hacer una lista de como máximo tres o cuatro cosas que de verdad son importantes para ti, qué te gustaría hacer, qué te ilusionan y ponerles una fecha para llevarlas a cabo. Poner foco en lo que sí quiero y renovarme con nuevas ilusiones. Después de hacer mi lista, veo esta “vuelta al cole” como algo ilusionante, en lugar de como vuelta a lo mismo.

 

2. Trazar una estrategia

Para que algo nuevo pueda entrar en un armario atestado y no se arrugue inmediatamente, es necesario ser consciente de todo lo que tienes. Revisar la agenda, las tareas, los proyectos … tanto de la vida privada como del trabajo.

Así puedo ser consciente de todo aquello que me aporta menos y me consume tiempo y/o energía y todo aquello que merece la pena y así, decidir qué voy a hacer con cada uno. Es decir, sacar todo el armario.

He hecho una lista de todas las cosas que hago tanto profesional como personalmente.

 

3. Desechar lo que ya no necesito, simplificar

Es sacar del armario todo lo que hace más de una temporada que no te pones. Simplificar en lo que no necesito ya para mi vida. Gracias por todo lo vivido y aprendido, bienvenido lo nuevo.

Que queden tantos espacios, que sea relajante abrir el armario y poder elegir rápido y fácilmente y además te permita disfrutar de estrenar. En definitiva, decir no a aquello que ya se ha pasado para poder decir sí a aquello nuevo que realmelmente me ilusiona. Esto es algo que no solemos hacer. Nos vamos cargando año tras año con trabajos, responsabilidades, costumbres y demás que suman, suman y aprietan nuestra agenda hasta reventar.

Si voy a comenzar mi máster ahora en septiembre parece lógico que decida antes qué voy a dejar de hacer o voy a hacer de otra forma. Antes de decir sí a algo, decidir a qué voy a decir no, ya sea de forma temporal o definitiva. 

El tiempo es limitado, nuestra energía también y cuando quieres abordar retos nuevos, es imprescindible a qué estás dispuesto a decir no de lo que ya haces Clic para tuitear

 

4. Renovar mi compromiso por la felicidad conmigo misma cada día

Poner esa lista de deseos de la que hablaba en el punto 1 muy a la vista (por ejemplo en la nevera) y comprometerte cada día con ella antes de comenzar tu día.

Feliz nueva temporada y como dice mi amigo Juan Cruz @diotocio “Menos es más”

Eva Luque
Coach de Marca Personal y Trainer en Felicidad
#disfrutoloquehago #yomarcomimarca
www.evaluque.com

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