Atención, desconexión y neuroliderazgo

Cuando hablamos de productividad, hemos de valorar cómo funciona nuestro cerebro, qué necesita para tener toda la atención enfocada y conseguir mejores resultados. ¿Qué necesita nuestro cerebro? ¿Qué tienes que tener en cuenta como líder?

ATENCIÓN Y SARA

A través de los sentidos, percibimos una gran cantidad de información a la que es imposible atender por completo. Fíjate justo en lo que tienes ahora mismo frente a ti. Si observas con atención, verás que además de tu móvil, tablet o portátil, hay más elementos que están en tu enfoque. Tal vez una mesa, otras personas, una taza, tus manos…, y a los que no prestabas atención. Para que puedas estar leyendo y prestando atención a lo que lees, tu mente obvia el resto de información. Esto es debido a SARA.

El SARA es el Sistema Activador Reticular Ascendente que tiene nuestro cerebro para priorizar la información. En los animales, les avisa de los cambios en el medio ambiente que puedan ser críticos para su supervivencia. En los humanos, ha evolucionado para regular a qué y a qué no prestamos atención.

Esto hace que nos orientemos hacia algo en concreto y nos desentendamos de otros estímulos (el on-off de nuestra atención). Lo que hace que nos centremos por ejemplo en la lectura de un informe y no estemos escuchando la conversación telefónica de la persona que tenemos detrás.

SARA Y EMOCIONES

Los estímulos que pasan el SARA son integrados en el tálamo y de allí, siguen camino a través de las vías del camino corto, hacia las zonas del cerebro que evalúan el placer o dolor emocional, la garantía o el peligro de la supervivencia.

Si el cerebro identifica algo como placer o garantía de supervivencia,
el SARA no se activará. Pero si registra un movimiento, un ruido fuerte o cualquier otro estímulo que pueda considerarse importante (por ejemplo un portazo o un grito), entonces se pondrá en alerta el sistema de supervivencia y a nuestra mente le costará más leer ese informe.

Las llamadas funciones ejecutivas de nuestra corteza prefrontal (que nos permiten aprender, razonar, crear, etc), se verán afectadas y atrapadas por la situación.

En definitiva, que un ambiente de crispación, de caos, de incertidumbre continua, genera en nuestra mente crispación, caos e incertidumbre. Nos volvemos menos efectivos y por tanto menos productivos.

CÓMO AYUDAR A NUESTRA ATENCIÓN

El cerebro y la atención

Una vez nuestra mente identifica que el entorno no presenta ningún peligro externo, ya nos podremos concentrar. Para ello ademas, nos ayudarán:

  • Una alimentación adecuada. Nuestro cerebro consume gran cantidad de glucosa para poder trabajarasí que necesitamos aportes adecuados de comida. Por el contrario, si comemos demasiado, nuestro cuerpo emplea mucha energía para metabolizar la comida y perdemos atención.
  • Descanso. la falta de horas de sueño afecta a la atención y a la memoria. Así que las jornadas largas de trabajo son un gran enemigo para la productividad.
  • Movimiento. si nos levantamos de vez en cuando, volvemos a activar nuestro cuerpo y despejamos nuestra mente. A veces tomar café es más efectivo por la simple actividad física de levantarse que por el café en sí.
  • Desafíos. La monotonía, las tareas rutinarias y la falta de sentido, aletarga nuestro cerebro. Quienes realizan parte del producto y no ven el modelo terminado, tienden a valorar su trabajo menos que aquellos que sí lo hacen.
  • Respaldo y seguimiento. La seguridad es fundamental para que nuestro foco esté donde debe estar. Sentirnos respaldados, escuchados y atendidos por el resto del equipo incluido el jefe, es fundamental.
  • Información. Si no sabes qué tienes que hace, cuándo, qué se espera de ti, cuál es el siguiente paso, etc., tu mente está pendiente de demasiadas preguntas como para ser realmente productiva.
  • Entorno adecuado. La luz, los colores, limpieza, el disponer de espacio suficiente para moverse… los entornos más agradables nos inspiran y nos hacen sentimos orgullosos de trabajar en un entorno agradable y cuidado.

Reflexión final

El SARA (Sistema Activador Reticular Ascendente detecta estímulos de nuestro entorno para determinar si son o no una amenaza y a qué merece la pena prestar atención.

Un entorno que se perciba por parte de las personas como amenazador , hace descender nuestra capacidad de atención . Los continuos cambios, urgencias, incertidumbre, desinformación, mal ambiente, falta de recursos, sobre-esfuerzos, horarios interminables, amenazas, falta de respeto… merman nuestra capacidad de atención.

Un buen líder es aquel que cuida que el entorno sea lo suficientemente relajante como para que permita la concentración. Suficientemente excitante como para que la mente se mantenga despierta.

  • ¿Es tu lugar de trabajo un entorno amigable?
  • ¿Conoces cuál es el punto de vista de tu equipo?,
  • ¿Hacéis reuniones para detectar qué se puede mejorar?

Espero que te haya sido interesante y útil. Por favor comparte tus comentarios y experiencias al respecto si lo crees conveniente. Comparte este post para que otras personas conozcan más sobre el cerebro y la mente y puedan liderarse mejor a sí mismos y a los demás.

Gracias y Feliz semana,

Eva Luque
Coach de Marca Personal y Trainer en Felicidad
#disfrutoloquehago #yomarcomimarca
www.evaluque.com

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comments (2)

Andrés Abad
5 abril, 2019 Reply

Como siempre Eva, maravillso artículo para ilustrarnos con el funcionamiento de nuestro cerebro y lo importante que es conocerl para de ahñi si queremos poder cambiar nuestras conductas.

    Eva Luque
    8 abril, 2019 Reply

    Muchas gracias Andrés. La verdad es que es una maravilla conocer mejor el funcionamiento de nuestro cerebro y nuestra mente. Nos ayuda a liderarnos mejor a nosotros mismos y a los demás y entender porqué a veces actuamos de la forma en que lo hacemos. Muchas gracias por tus comentarios y por seguir el blog. Un abrazo

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